¿Cuántas veces te has probado una falda que en la percha parecía perfecta y al ponértela algo no funcionaba? Probablemente el problema no era la falda en sí, sino el largo. Un par de centímetros arriba o abajo pueden marcar la diferencia entre una prenda que te hace sentir increíble y otra que te pasas el día estirando o recolocando.
Después de más de 13 años diseñando y confeccionando faldas a medida, he aprendido que el largo es uno de los factores más importantes —y más ignorados— a la hora de elegir esta prenda. No existe un largo universalmente favorecedor; lo que funciona de maravilla para una persona puede ser un desastre para otra.
Hoy te voy a contar todo lo que sé sobre cómo elegir el largo de falda perfecto para ti. Sin reglas rígidas ni prohibiciones absurdas, solo consejos prácticos basados en la experiencia real.
Los cinco largos básicos de falda
Antes de entrar en qué te favorece más, vamos a poner nombre a los largos. Así hablamos el mismo idioma:
1. Mini (por encima de la rodilla): Termina entre 10 y 20 cm por encima de la rodilla. La más corta y atrevida.
2. Por la rodilla: Termina justo en la rodilla o un par de centímetros por encima. Clásica y segura.
3. Midi (bajo la rodilla): Termina entre la rodilla y la pantorrilla. Muy versátil y tendencia.
4. Midi larga (media pantorrilla): Termina a media pantorrilla. Elegante pero complicada.
5. Maxi (tobillo): Termina en el tobillo o justo por encima. Dramática y favorecedora.
Cada uno de estos largos tiene sus ventajas y sus trucos. Vamos a verlos uno por uno.
Tu altura importa (pero no tanto como crees)
Existe el mito de que las chicas bajitas no pueden llevar faldas largas y las altas no pueden llevar minis. Esto es falso. He vestido a mujeres de 1,55m con faldas maxi espectaculares y a mujeres de 1,80m con minis que les quedaban de escándalo.
Lo que sí es cierto es que hay algunos trucos según tu altura:
Si mides menos de 1,60m
- Las faldas midi a media pantorrilla son las más complicadas porque pueden “cortar” la figura y hacerte parecer más baja. Si te encantan, combínalas con tacones.
- Las faldas maxi funcionan genial si son de tiro alto y llevas tacones o cuñas debajo. El truco es que no arrastren.
- Las minis y por la rodilla son tus aliadas porque alargan visualmente la pierna.
Si mides más de 1,70m
- Tienes ventaja porque casi todos los largos te funcionan bien.
- Las faldas midi te quedan especialmente bien porque tienes pierna suficiente para que no te “corten”.
- Cuidado con las minis muy cortas si son de talle bajo: pueden quedar demasiado cortas. Opta por tiro alto.
El secreto está en conocer tu pierna
Más que la altura total, lo que realmente importa es dónde termina la falda en relación a tu pierna. Y aquí viene el consejo más importante de todo el artículo:
“La falda debe terminar siempre en la parte más estrecha de la zona donde cae. Nunca en la parte más ancha.”
¿Qué significa esto en la práctica?
- Por encima de la rodilla: Funciona bien porque la rodilla suele ser una zona estrecha.
- Justo en la rodilla: Puede ser problemático si tienes rodillas anchas. Mejor un poco por encima o por debajo.
- Bajo la rodilla (midi): El punto exacto es clave. Debe caer donde la pantorrilla empieza a estrecharse, no en la parte más gruesa.
- Media pantorrilla: El largo más difícil. Solo favorece si cae justo donde la pantorrilla se afina.
- Tobillo: Casi siempre favorece porque el tobillo es la parte más estrecha de la pierna.
Guía rápida según tu tipo de cuerpo
Aunque insisto en que no hay reglas absolutas, aquí van algunas orientaciones que suelen funcionar:
Si tienes caderas anchas
Las faldas en A (más estrechas en cintura, más anchas abajo) son tus amigas. En cuanto al largo, las midi y maxi equilibran la figura mejor que las minis, que pueden acentuar la cadera.
Si tienes piernas delgadas
Puedes llevar prácticamente cualquier largo. Las minis te quedarán especialmente bien, y las faldas con algo de volumen añaden curvas si lo deseas.
Si tienes piernas más gruesas
Las faldas por la rodilla o midi (terminando en punto estratégico) son muy favorecedoras. Evita el largo a media pantorrilla que corta la pierna en su punto más ancho.
Si tienes poca cintura
El largo importa menos que el tiro. Opta por faldas de tiro alto que marquen la cintura. En cuanto al largo, los midi y maxi con cinturón crean una silueta preciosa.
El truco del espejo que uso en mi taller
Cuando una clienta viene a hacerse una falda a medida y no tiene claro qué largo quiere, hago siempre lo mismo: le pido que se ponga unos leggings o pantalones ajustados y usamos una tela provisional para simular diferentes largos.
Tú puedes hacer algo parecido en casa:
- Ponte delante del espejo con ropa ajustada de cintura para abajo.
- Coge una toalla grande, un pareo o cualquier tela que tengas a mano.
- Enróllala en tu cintura y ve ajustando el largo: súbela, bájala, prueba diferentes alturas.
- Haz fotos de cada largo para comparar después con calma.
- Fíjate en cuál te hace sentir más cómoda y segura, no solo en cuál “debería” favorecerte.
Este ejercicio de 5 minutos te puede ahorrar muchas compras equivocadas y muchas faldas abandonadas en el armario.
Los 3 errores más comunes (y cómo evitarlos)
❌ Error 1: Comprar sin probarse
Las tallas varían enormemente entre marcas. Una M en Zara no es igual que una M en Mango. Prueba siempre, especialmente las faldas.
❌ Error 2: No considerar el calzado
Una falda midi que queda perfecta con tacones puede quedar rara con zapatillas. Piensa con qué zapatos la vas a usar antes de decidir el largo.
❌ Error 3: Seguir reglas a ciegas
Si una falda te hace sentir increíble aunque “no debería” favorecerte según las guías, llévala. La confianza es el mejor accesorio.
¿Quieres una falda hecha a tu medida?
La ventaja de la ropa a medida es precisamente esta: el largo perfecto para ti. Ni un centímetro más, ni uno menos. Cuando diseño una falda para una clienta, probamos diferentes largos hasta encontrar ese punto exacto donde todo encaja.
Si estás cansada de comprar faldas que nunca terminan de quedarte bien, quizás es hora de invertir en una hecha específicamente para tu cuerpo. Te prometo que la diferencia se nota.